Apoyo al Albergue de San Francisco

Durante varios años, la gente del Club Elbruz tuvo la suerte de disfrutar en muchas ocasiones de este Albergue, gracias a la generosidad del club Sociedad Sierra Nevada (SSN), titular de la instalación. De alguna forma, nuestro club está en deuda con ellos, así que, con nuestros humildes medios, deseamos que esta joya se conserve.

Pero el estado del Albergue ha ido a peor, necesitando reformas urgentes; por ello, Elbruz se ha puesto a disposición de la SSN para colaborar en lo que haga falta. Por el momento, la gente de La Sociedad ha activado dos campañas de recaudación: una inicial, para acometer las reparaciones más urgentes, y otra de tipo crowdfunding, que finalizó en septiembre de 2020. Las noticias son esperanzadoras y creemos que más pronto que tarde aquel sitio mágico y emblemático volverá a estar en uso.

Los paralelismos con nuestra lucha por la creación del Albergue de Escaladores de El Cerro del Hierro son evidentes. Es cierto que acá, en la Sierra Norte de Sevilla, es la FAM quien lidera el proyecto; pero tiene detrás el apoyo, la ilusión y los medios del club Elbruz.

Ojalá, en un futuro próximo, ambos proyectos vean la luz y que Sierra Nevada y la Sierra Norte sean sitios, si cabe, más a favor de nuestra afición.

Leed esta interesante noticia de la prensa granadina:

Salvemos el Albergue de San Franciscohttp://www.elindependientedegranada.es/economia/sos-salvar-historico-alb…

 

El Albergue San Francisco es el primer edificio de ocio construido en Sierra Nevada. Fue refugio de montañeros y estación de las primeras pistas de esquí. Se levantó hace más de un siglo en los Campos de Otero, en la cara norte de los Peñones de San Francisco (cota 2.250 m). Del edificio inicial hoy solo queda una parte, mal conservada, pero de alto valor patrimonial.
En 1912 se constituye la Sociedad Sierra Nevada (SSN), primer club montañero de Andalucía y tercero de España, que promueve y sufraga la construcción del Albergue. Las obras se inician en abril de 1913, aprovechando los materiales del lugar. La dirección queda a cargo de los socios de la SSN Julio Moreno (ingeniero) y Modesto Cendoya (arquitecto). La construcción, por falta de medios, queda inacabada, dándose por concluida en diciembre de 1915, fecha que se considera el inicio de los deportes de invierno en Sierra Nevada.